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Proyecto HAARP: Haití y el armamento sísmico de Estados Unidos

31 enero 2010 4 comentarios

Voltairenet.org
por Thierry Meyssan
25/01/2010

La polémica se ha desatado a consecuencia de la publicación en nuestro sitio de un artículo evocando la posibilidad de que el origen del terremoto en Haití haya sido engendrado artificialmente, pero antes de abordar el tema, necesitamos hacer algunas precisiones. Efectivamente, el armamento sísmico existe y los EEUU, entre otros países, lo posee. Sí, las fuerzas estadounidenses estaban listas y pre-posicionadas para desplegarse sobre la isla. Todo esto es insuficiente para sacar una conclusión, pero vale la pena de comenzar el debate y la reflexión.

Paracaidistas US en Haití.
© US Department of Defense.

Publicando el artículo «¿Han los Estados Unidos provocado el terremoto en Haití?», nuestro objetivo no era de difundir una interrogante que agita e inquieta a los medios militares y mediáticos en algunos países, pero que curiosamente es ignorado en muchos otros más por su gran prensa comercial [1]. Tomar una posición al respecto no es lo primordial. Simplemente, lo que queremos demostrar, siguiendo nuestro viejo y fiel método, -incluso si a veces es mal comprendido-, que consideramos que sólo se pueden comprender las relaciones internacionales estudiando aquello que piensan en sus cabezas los dirigentes del planeta.

El conformismo actual ha hecho posible hoy, que mientras se haga una cobertura mediática acerca de los debates [políticos] en curso en Washington, nadie se molesta de esto, pero cuando nosotros damos cobertura y difundimos los debates u otras informaciones [políticas] de los países no-alineados, asistimos a una especie de ajusticiamiento informativo en Europa [los grupos de poder] gritan al escándalo y levantan sus escudos y se ponen a la defensiva [acusandonos de cualquier cosa]. Todo se pasa como si los Europeos juzgaran a priori que las únicas problemáticas «occidentales» son pertinentes y que las otras son pura locura.

Uno de nuestros colaboradores intentó ubicar la raíz de la imputación según la cual el terremoto en Haití podría ser [de origen] artificial. Él se preocupó sobre todo por saber si esta información no era más que una simple intoxicación [desinformación] introducida por un tal David Booth (alias Sorcha Faal) y que se habría propagado en los círculos gubernamentales en el mundo. En definitiva, nosotros no sabemos con certitud quien es la fuente inicial [de esta información], pero si sabemos que este asunto y cuestión, se debate actualmente al más alto nivel en varios países de América Latina, de Europa Oriental y en Asia.

En tanto que responsable de publicación de la Red Voltaire, tomé la decisión de buscar y de publicar el cable informativo de la [televisión venezolana] VivéTV, que había sido publicado bajo la forma de un comunicado de prensa en el sitio internet del Ministerio de Información de Venezuela y de publicarla junto con el video documental [de la televisión rusa] Russia Today, precisando claramente: «Curiosamente, la televisión venezolana cita como fuentes de sus informaciones designando al ejército ruso, mientras que la televisión rusa cita sus fuentes designando al presidente Chávez.»

Si estas informaciones han sido retomadas con fidelidad por numerosos diarios, sobre todo en el Medio Oriente, en cambio, estas mismas informaciones han sido deformadas por la prensa atlantista [«Occidente»], apoyándose en el artículo de Sorcha Faal. Este personaje ha tomado algunas líneas [frases] del texto de VivéTV y las ha colocado entre comillas como si fuesen [frases] salidas de la boca del presidente Hugo Chávez. Lo que era una hipótesis de trabajo se transforma en una posición [afirmación] gubernamental. Algunos de estos diarios [atlantistas] han ido más lejos aún, inventando cualquier cosa y sacando fuera de contexto la manera como el presidente venezolano se había expresado, para concluir que el presidente y su auditorio están tocados de un delirio anti-norteamericano agudo, y que la Red Voltaire sufre de la misma patología.

No nos dejemos intimidar por esta manipulación e investiguemos esta hipótesis.

¿Qué sabemos nosotros del armamento sísmico hoy en día?

Durante la Segunda Guerra Mundial investigadores neo-zelandeses intentaron elaborar una máquina para provocar tsunamis [artificialmente] tsunamis que podrían ser utilizados contra el Japón. Los trabajos fueron dirigidos por el australiano Thomas Leech de la universidad de Auckland [en Nueva Zelandia], el proyecto llevaba el nombre código de «Projet Seal». Numerosas experiencias a pequeña escala fueron llevados a cabo entre 1944-1945 en Whangaparaoa. Estas experiencias fueron de un gran éxito.

Los Estados Unidos consideraban este programa prometía mucho, tanto como el «proyecto Manhattan» de fabricación de una bomba atómica. En ese sentido nombraron al doctor Karl T. Compton para que haga la conexión entre las dos unidades de investigación. Compton era el presidente del MIT. Él ya había reclutado anteriormente a numerosos sabios y científicos en el esfuerzo de guerra emprendido y él era además uno de las ocho personas encargadas de aconsejar al presidente Truman [2] sobre la utilización de la bomba atómica. Él pensaba que esta [la bomba], podría dar la energía necesaria al equipo investigativo de Leech para provocar tsunamis más poderosos.

Los trabajos de Thomas Leech fueron continuados durante la Guerra Fría. En 1947, [el rey] George VI elevó el rango del sabio a la dignidad, nombrándolo Caballero del Imperio Británico para recompensarlo de haber elaborado una nueva arma. El «Proyecto Seal» continuaba siendo un secreto militar, lo que no se dijo en esa época fue que él [Thomas Leech] era recompensado por haber creado la bomba a tsunami.
Posteriormente, los servicios de EEUU se encargaron de hacer creer que estas investigaciones nunca existieron y que todo esto no era más que un señuelo para impresionar a los soviéticos. Sin embargo, la veracidad de los ensayos de Leech ha sido comprobada y establecida en 1999, cuando una parte de la documentación fue desclasificada por el ministerio de Nueva Zelandia de Relaciones Exteriores. Oficialmente los estudios han sido retomados hoy por la universidad de Waikato [3]

Se ignora si las investigaciones anglo-sajonas prosiguieron durante los años 60, pero se volvieron a ellas por las circunstancias, cuando se decidió de proceder al abandono de las pruebas nucleares en la atmósfera, en adelante, las pruebas nucleares serían submarinas.
Los Estados Unidos temían de provocar involuntariamente terremotos y tsunamis. Por tal razón ellos querían saber ahora como hacerlo voluntariamente.

Oficialmente, al final de la guerra de Vietnam, los Estados Unidos y la Unión Soviética renunciaron a las guerras que implicaban al Medio Ambiente o lo afectaban (terremotos, tsunamis, trastornos del equilibrio ecológico de una región, modificación de las condiciones atmosféricas -nubes, precipitaciones, ciclones y tornados-, modificaciones de las condiciones climáticas, de las corrientes oceánicas, del estado de la capa de ozono o de la ionósfera) firmando para ello la «Convención sobre la prohibición de utilizar técnicas para modificar el medio ambiente a fines militares u otros fines hóstiles» (1976).

Sin embargo, a partir de 1975, la URSS inició nuevas investigaciones de Magnetohidrodinámica (MHD). Se trataba de estudiar la corteza terrestre y de pronosticar los sismos. Los soviéticos estudiaron la posibilidad de provocar pequeños sismos para evitar uno grande. Estas investigaciones fueron rápidamente militarizadas. El resultado fue la construcción en el Pamir [4] de la máquina a [hacer] terremotos.

Cuando la Unión Soviética se derrumba y el sistema comunista se desmantela, los responsables de este programa deciden de pasar a los Estados Unidos por fines de lucro, pero como sus investigaciones no estaba concluidas ni acabadas, el Pentágono rehusó de pagar. En 1995, mientras que Rusia estaba gobernada por Boris Yelsin y el oligarca Viktor Chernomyrdin, la US Air Force recrutó a los investigadores rusos y su laboratorio en la ciudad de Nizhni Nóvgorod. Allí construyen una máquina mucho más poderosa, la Pamir 3, que fue probada con éxito. El Pentágono compró entonces a los hombres y el material y lo transporto a los Estados Unidos, en donde fueron integrados al programa HAARP.

La posibilidad de haber empleado la arma sísmica ha sido evocado en varias ocasiones en el transcurso de estos últimos años, sobre todo respecto a Argelia y Turquía. Sin embargo el caso más discutido es el terremoto de Sichuan (China) el 12 de mayo 2008 [poco antes que se inauguren los Juegos Olímpicos en este país]. Durante los 30 minutos que precedieron el terremoto, los habitantes de la región observaron inhabituales colores en el cielo. Si algunos ven en estos acontecimientos como «mensajes del cielo» retirando su confianza al Partido Comunista, otros los interpretan de manera más racional. La energía utilizada para provocar el terremoto habría provocado las perturbaciones en la ionósfera. En los meses que siguieron [a esta tragedia], el internet y los medios de comunicación chinos difundieron y discutieron esta hipótesis, hoy considerada como cierta por la opinión pública china.

30 minutos antes del terremoto de Sichuan

Regreso a Haití

Nada se distingue de un terremoto provocado de un terremoto natural, sin embargo hay que precisar una cosa, solamente se sabe provocar terremotos superficiales, como aquel que ha ocurrido en Haití.

Lo que ha llamado mucho la atención y sembrado la duda ha sido la reacción de los Estados Unidos. Mientras que los medios informativos atlantistas se contentan de citar brevemente la polémica sobre la violación de la soberanía de Haití [por la invasión humanitaria de EEUU], los medios de información latinoaméricanos se preguntan e interrogan sobre la rapidez del despliegue de los soldados estadounidenses: desde el primer día, más de 10,000 marines y contratistas llegaron a Haití de inmediato. Esta hazaña logística se puede explicar simplemente de la siguiente manera: estos soldados ya estaban pre-posicionados en el marco de un entrenamiento militar. Bajo la autoridad del comandante segundo del SouthCom, el general P. K. Keen, estos soldados participaban [por casualidad y curiosamente] al simulacro de una operación humanitaria en Haití, después de un supuesto huracán. El comandante segundo Keen y su equipo habían llegado solamente algunos días antes. En el momento preciso del terremoto, estos se encontraban todos en el refugio [de protección] de la embajada de EEUU [en Puerto Príncipe ], embajada que ha sido construida según las normas antisísmicas, a la excepción de dos de sus soldados que se encontraban en el hotel Montana y que habrían sido heridos.

El general Keen ha dado numerosas entrevistas a la prensa estadounidense, la cual ha multiplicado los reportajes y emisiones al respecto de las operaciones de socorro y ayuda [en Haití]. Él ha frecuentemente recalcado su presencia en Puerto Príncipe durante el terremoto pero jamás el motivo de su presencia.

Entre los objetivos del ejercicio militar figuraba el test de un nuevo programa informático permitiendo de coordinar los esfuerzos humanitarios de las ONGs [Organizaciones No Gubernamentales] y de los ejércitos estadounidenses. Minutos después de la catástrofe, este computer software [programa informático] fue puesto en línea y 280 ONGs se inscribieron.

Es legítimo preguntarse si estas coincidencias son o no fruto del azar.

Thierry Meyssan

fuente: Voltairenet.org

¿Coincidencias? Flota Naval Británica se habría retirado de Haití antes del terremoto avisada por EEUU

¿Fue inducido?
Credito: Agencias

Londres, enero 27 – La Flota Naval Británica fue retirada de las aguas circundantes de Haití justo unos días antes del devastador terremoto, siendo esta la primera interrupción de ese tipo de operaciones navales Británicas en el Caribe desde el año de 1700.

Una flotilla de la Royal Navy podría haber servido de ayuda en las primeras horas después del terremoto de Haití pero debió ser retirado semanas antes del desastre “a causa de las limitaciones presupuestarias”, según lo explicado por el Ministerio de Defensa Británico.

Fuentes de la Marina Británica, dijeron al periódico The Times que por primera vez se experimenta un recorte presupuestario en la Royal Navy de su cobertura en el Caribe desde el siglo XVII.

La fuerza, que generalmente incluye un buque Royal Fleet Auxiliary y una fragata, se despliega en aguas del Caribe para prestar apoyo a los territorios británicos de ultramar, particularmente durante la temporada de huracanes de mayo a diciembre, y para apoyar la “lucha contra el narcotráfico” que, según Gran Bretaña, llegan desde estos territorios hacia Europa. Sin embargo, a la nave Fort George se le ordenó regresar a Gran Bretaña en octubre y la nave Iron Duke regresó el mes pasado. Durante el verano caribeño, el Príncipe William fue desplegado a bordo de la fragata Iron Duke.

Las sospechas señalan un aviso de la Armada de los EEUU para que la flota británica abandonara  Haití antes del 12 de enero (día del devastador terremoto).

Las fuentes de la Marina británica dijeron (según The Times) que los buques podrían haber proporcionado asistencia rápida en las primeras caóticas 48 horas después del terremoto. Fort George tiene una gran cubierta para vuelos y puede llevar tres helicópteros, mientras que Iron Duke tiene un helicóptero Lynx.

Fort George es considerado uno de los buques de la Armada de socorro en casos de desastre. “El buque lleva provisiones y equipo para llevar a cabo la asistencia humanitaria y operaciones de socorro en tierra, con capacidad para evacuar a las víctimas en caso necesario, de acuerdo con el sitio web de la Royal Navy. Durante su despliegue, el equipo de Fort George realiza ejercicios de alivio de desastres en Anguila, las Islas Turcas y Caicos y Montserrat.

En una reciente declaración, el Ministerio de Defensa Británico dijo que: “La Marina Real mantiene una presencia marítima permanente en el Caribe para “tranquilizar” a los territorios de ultramar.

“Este año, como parte de un paquete de “medidas de ahorro”, la cobertura fuera del período de huracanes se ha retirado temporalmente.”

Gana terreno entre los especialistas en armas geo-físicas, la hipótesis de que las autoridades navales Británicas estaban al tanto del desarrollo de un “terremoto experimental” provocado por las Fuerzas Armadas de los EEUU. en Haití.

fuente: http://www.aporrea.org/

Guerra de la información – Operaciones mediáticas: Cómo se fabrican las “teorías conspirativas”

22 enero 2010 1 comentario

Manuel Freytas
IAR Noticias
21/01/10

Destruir al enemigo con el mito de la “teoría conspirativa, controlar y convertir al individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control político y económico, son los dos objetivos clave de la estructura mediática mundial que determina y decide lo que las mayorías deben entender (y consumir) como “información objetiva”.

Cuando la prensa del sistema y sus periodistas asalariados quieren descalificar (o ridiculizar) una información peligrosa (para los intereses de sus patrones) la tachan inmediatamente de “teoría conspirativa”.

Según Wikipedia, “Una teoría conspirativa consiste en la explicación de un evento o cadena de eventos ya sucedidos o todavía por suceder (comúnmente políticos, sociales, populares o históricos) a partir de la ocultación de sus verdaderas causas al conocimiento público o a un complot secreto, a menudo engañoso, por parte de un grupo de personas u organizaciones poderosas e influyentes que permanecen en la sombra”.

Dentro del circuito de las corporaciones dominantes de la prensa comercial la expresión “teoría de conspiración” se usa para destacar la falta de fundamento de una explicación, evaluándola como especulativa, falsa o estrafalaria.

La definición cierra, salvo por un detalle: Habitualmente la categoría de “teoría conspirativa” se aplica particularmente a informes o investigaciones críticas (al sistema) que no se encuadran dentro de los cánones de “normalidad” establecidos por la corporación mediática dominante que fija las reglas de aceptación y valoriza lo que “es noticia” y lo que “no es noticia”.

En lo político y social, el sistema aplica la calificación de “teorías conspirativas” para descalificar y desacreditar el discurso de los líderes y movimientos populares que se enfrentan al statu quo
del sistema dominante vigente.

Los discursos (y las teorías) antiimperialistas de los líderes de movimientos populares que se enfrentan y/o toman posiciones contra la estructura del poder imperial son desvalorizados y ridiculizados como “conspirativos”.

Las denuncias y las advertencias de Chávez contra EEUU y el capitalismo, las advertencias y los discursos de Ahmadineyad contra el accionar de Israel y de las potencias sionistas, son presentados como parte de “delirios conspirativos” o de “fundamentalismos religiosos” sin sustento con la realidad.

Presentarlos como “locos”, “delirantes”, o “fuera de la realidad” es una técnica manipulativa recurrente que la estructura mediática utiliza históricamente contra los líderes (o las teorías) que se enfrentan al sistema capitalista establecido como la civilización aceptada y “normal”.

De la misma manera, los sacerdotes (analistas y periodistas) de los monopolios de la comunicación establecen escalas de valores y determinan como “conspirativa” (o poco confiable) a toda la información que circula libremente fuera de su circuito comercial y de sus intereses políticos y empresariales.

Cosa juzgada

Así como las grandes corporaciones económicas fijan las reglas del mercado y forman los precios, las grandes corporaciones mediáticas fijan las reglas y determinan a diario (a través de la cartelización monopólica) lo que “es noticia” y lo que “no es noticia” en el mercado de la información a nivel local e internacional.

Generalmente, cuando una información rompe las mallas de lo establecido, cuando revela aspectos funcionales o intereses del sistema capitalista que subsisten detrás de los gobiernos, de las corporaciones empresariales, o de la estructura dominante del negocio informativo, se la califica inmediatamente de “teoría conspirativa”.

Así se traten de resultado de investigaciones científicas, de comprobaciones fácticas y documentadas, de informes fundamentados con pruebas, el “sistema” cierra todo tipo de análisis y de evaluación con dos palabras mortales: “Teoría conspirativa”.

Un ejemplo claro de este método es el 11-S: Decenas de informes investigativos, desarrollados y documentados y hasta con pruebas fotográficas, fueron sistemáticamente descalificados (o desvalorizados) como “conspirativos” porque no se ajustaban a la “versión oficial” difundida por la Casa Blanca y sus servicios de inteligencia.

Decenas de científicos, de investigadores y expertos prestigiosos, fueron silenciados, o atacados con descalificación pública, por el simple hecho de presentar una versión de los ataques terroristas que no se ajustaba a la visión predominante en la estructura mediática hegemónica.

Es sólo un ejemplo, ya que la metodología es utilizada a diario (y masivamente) para descalificar los flujos de información alternativa, o de contrainformación, que se filtran por las redes de la Internet y amenazan a la “versión oficial” de las noticias manipuladas por la prensa del sistema.

En términos funcionales (y aunque también existan canales explotados por los servicios de inteligencia, los gobiernos y los grupos económicos) la información alternativa que el sistema califica como “teoría conspirativa” en la web, tiene, en general, una función muy precisa: Sacar a la luz aquellos rumores y sospechas que existen sobre las actividades ocultas (o secretas) que al poder, incluido la prensa del sistema, no le interesan que se difundan.

En términos políticos, la misión esencial de la estructura mediática convencional (cuya información “objetiva no es nada más que la conspiración del poder para ocultar la realidad) descalifica y ridiculiza todo aquello que se salga del molde aceptado del sistema capitalista.

Paradojalmente, los que juzgan y deciden sobre lo que es “información objetiva” y lo que es “información conspirativa”, son los mismos monopolios de la comunicación que han construido su poder económico sobre la base de la especulación comercial con “información conspirativa” vendida como si fuera “información objetiva”.

La mercancía vendida como “objetividad periodística”

La información mundial (convencional y masiva) no está construida sobre la objetividad y la búsqueda de la verdad, sino sobre la base de la comercialización de “noticias” y la manipulación mediante el control de cerebros y la orientación de conducta social masiva con fines políticos y económicos.

En primer lugar, la información es una mercancía destinada a producir rentabilidad económica como cualquier otro producto comercial en oferta en el mercado capitalista.

En términos funcionales (y más allá de la leyenda que se fabrican a su alrededor) las empresas periodísticas no están guiadas por fines sociales sino por la búsqueda del lucro económico.

En segundo lugar, y por el carácter estratégico de la función comunicacional que desarrollan (desde el punto de vista de la preservación de la “gobernabilidad” del sistema) los medios son herramientas claves para el control (y/o manipulación) de los procesos económicos, políticos y sociales.

Los medios de comunicación (al contrario de lo que pregonan sus mitificadores) no practican la “objetividad informativa” ni la independencia editorial por dos razones prácticas principales:

A) Son empresas que no funcionan con objetivos sociales sino con objetivos comerciales sujetos a ley de la búsqueda de rentabilidad capitalista.

B) Su dependencia estructural al sistema de poder económico que controla todos los resortes de la producción, las finanzas y el comercio internacional, por encima de los países y a escala planetaria.

El accionar de los grandes conglomerados mediáticos (tanto a nivel local como internacional) no está orientado -como se quiere hacer creer- a servir al interés de la sociedad sino a servir al interés de los grupos económicos y políticos dominantes que constituyen su mayor fuente de financiación y rentabilidad comercial.

La “gran fábrica conspirativa”

En general, y a nivel planetario, son los monopolios mediáticos (menos del 5% del total de los medios mundiales) los que dictan las reglas y establecen los parámetros de la información a escala global.

En este escenario, los medios y periodistas del sistema son los primeros elaboradores y difusores de “teorías conspirativas” a nivel planetario y masivo.

De manera tal que, todo lo que “informa” la prensa masiva está manipulado y orientado por intereses privados que se hacen pasar como “públicos” (de toda la sociedad).

Las guerras políticas y económicas del capitalismo, en las sombras, alimentan una manipulación psicológica permanente y nutre la parte mayoritaria del universo de la “información mundial” (vendida por la prensa del sistema como si fuera “objetiva”).

Pongamos un ejemplo preciso: Las “fuentes” que utilizan los medios y los periodistas del sistema no son “desinteresadas”. Toda la información que recoge la prensa convencional proviene de funcionarios, políticos, militares, lobbistas y ejecutivos de empresas, que utilizan la información masiva para manipular intereses electorales, políticos y económicos.

Las mayoría de las “fuentes” citadas por el periodista asalariado es siempre el poder.

Ejemplo: Los informes sobre “terrorismo”, producidos y lanzados en serie por la CIA y los servicios de inteligencia, son aceptados como “fuentes confiables” por la estructura y los periodistas de la prensa convencional. Las noticias sobre Irak, Afganistán y la zonas ocupadas, se nutren de informes y voceros oficiales del propio ejercito invasor.

En ese escenario, de manipulación de la información con fines económicos y políticos, todas las noticias (sin excepción) que circulan por el universo masivo de la comunicación periodística comercial (local e internacional) son “conspirativas” y su función es precisa: Alimentar las guerras políticas y económicas del poder.

Desde lo político, esa información no está orientada a la búsqueda de la “objetividad” sino a direccionar conducta social, tanto para el consumismo económico, para beneficio electoral, o para generar consenso masivo a aquellos procesos que benefician a las corporaciones económicas y a los gobiernos del sistema capitalista.

Por falta de contra información masiva, las mayorías planetarias (ignorantes de la manipulación) consumen esas noticias como si fueran parte de una realidad emergente de procesos y de hechos que se suceden como producto de una dinámica “natural” del mundo.

En resumen, mientras por un lado la prensa convencional y masiva califica de “teorías conspirativas” a la información que revela sus intereses y estrategias funcionales ocultas, por otro, utiliza la “información conspirativa” (vendida como si fuera “información objetiva”) para sostener al sistema capitalista que paga por sus servicios.

En definitiva, destruir al enemigo con el mito de la “teoría conspirativa, controlar y convertir al individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control político y económico, son los dos objetivos clave de la estructura mediática mundial que determina y decide lo que las mayorías deben entender (y consumir) como “información objetiva”.

fuente:http://senalesdelostiempos.blogspot.com

La Unión Europea había manifestado su preocupación por el HAARP

Documentos oficiales de la Unión Europea de 1999 ya expresaban su preocupación sobre el HAARP para la manipulación del clima como recurso militar. ¿Y ahora de qué se disfrazarán aquellos que todavía no creían en este sistema?

Es gracioso ver como todavía hay gente que se niega a todo, que prefiere vivir en la comodidad de la «verdad oficial” que emite CNN. Pero las mentiras y ocultamientos tienen patas cortas, y poco a poco salen a la luz, como lo vengo diciendo todo este tiempo.

El HAARP ya no es un secreto ni forma parte de conspiraciones creadas por las mentes más alocadas de los blogueros de internet. Es un hecho concreto, real y tangible. Este documento, es una declaración oficial de la Unión Europea expresando su preocupación sobre el uso del HAARP. Entre sus líneas, declara:

  • Considerando que, pese a los convenios existentes, la investigación en el sector militar sigue basándose en la manipulación medioambiental como arma, tal y como pone, por ejemplo, de manifiesto el sistema HAARP con base en Alaska.
  • Considera que el HAARP (Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa) es un asunto de interés mundial debido a sus considerables repercusiones sobre el medio ambiente y exige que los aspectos jurídicos, ecológicos y éticos sean investigados por un órgano internacional independiente antes de continuar la investigación y los ensayos; lamenta que el Gobierno de los Estados Unidos se haya negado reiteradamente a enviar a un representante que preste declaración, en la audiencia pública o cualquier reunión posterior de su comisión competente, sobre los riesgos medioambientales y para la población del HAARP que se está financiando en la actualidad en Alaska;
  • Pide que el grupo encargado de evaluar las opciones científicas y tecnológicas (STOA) acepte examinar las pruebas científicas y técnicas disponibles en las conclusiones de las investigaciones que se están llevando a cabo en la actualidad sobre el programa HAARP, con objeto de evaluar la naturaleza exacta y el grado de riesgo de este programa para el medio ambiente local y mundial, así como para la salud pública en general;
  • Pide a la Comisión que examine si existe alguna repercusión medioambiental y para la salud pública del programa HAARP para la Europa ártica y que le informe de sus conclusiones;
  • Pide que se celebre un convenio internacional para la prohibición mundial de cualquier tipo de desarrollo y despliegue de armas que puedan permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos;

Por si no queda claro, el HAARP existe y se utiliza para alterar el clima y el medioambiente. Esto ya lo saben desde hace varios años en la Unión Europea.

¿Todavía hay dudas si el HAARP es un mito o una realidad?

fuente: http://lucasraffablog.wordpress.com gracias a deltoyax http://algoestacambiando.wordpress.com/

Guerra climática: ¿Fue manipulado científicamente el terremoto de Haití?

(IAR Noticias) 19-Enero-2010

Antenas del proyecto HAARP en Gakona, Alaska.

La guerra climática, la guerra biológica o la guerra química, son parte indivisible de la guerra militar para controlar países y poblaciones. Todas a su vez, se sintetizan en la guerra psicológica para controlar y dominar la mente humana con fines del control  social sin el uso de las armas (Guerra de Cuarta Generación). Su existencia operativa y sus estrategias de aplicación (exterminios masivos de personas con fines económicos y políticos) tienen  origen en los laboratorios militares de las potencias centrales.

Por Manuel Freytas (*)
manuefreytas@iarnoticias.com

Por la red está circulando una teoría inquietante: El terremoto de Haití habría sido manipulado científicamente por un programa desarrollado por la Fuerza Aérea de EEUU, o sea el Pentágono.

A simple vista suena como una “teoría conspirativa”, pero ateniéndonos a las investigaciones y verificaciones que existen sobre experimentos militares (sobre todo de EEUU y de algunas potencias centrales) con armas, químicas y biológicas orientadas al exterminio masivo de seres humanos, la versión no parece tan descabellada.

El proyecto HAARP (del inglés High Frequency Active Auroral Research Program, Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia) es una investigación financiada por la Fuerza Aérea de los EEUU, la Marina y la Universidad de Alaska para “entender, simular y controlar los procesos ionosféricos que podrían cambiar el funcionamiento de las comunicaciones y sistemas de vigilancia”.

El Haarp (considerado, entre otras funciones, como una “máquina de crear terremotos”), es un calentador de la ionosfera, y actúa sobre ella como la antena más poderosa que jamás haya existido.

A pocas horas de la catástrofe, la agencia EFE divulgó un informe elaborado por la Flota Rusa del Norte señalando que el sismo que ha devastado a Haití fue el “claro resultado” de una prueba de la Marina de EEUUU por medio de una de sus “armas de terremotos”.

De acuerdo con el documento de la Armada  Rusa (una potencia que cuenta con una versión del programa Haarp) a finales de la década de 1970, los EEUU  han “avanzado enormemente” el estado de sus armas de terremotos y, según estos informes, ahora emplea dispositivos que usan una tecnología de Pulso, Plasma y Sónico Electromagnético Tesla junto con “bombas de ondas de choque”.

El reporte concluye que es “más que probable” que la Marina norteamericana haya tenido “conocimiento total” del catastrófico daño que esta prueba de terremoto podría tener potencialmente sobre Haití y que había pre-posicionado a su Comandante Delegado del Comando del Sur, el General P.K. Keen, en la isla para supervisar las labores de ayuda si fuesen necesarias.

El programa Haaarp se inició en 1993 para una serie de experimentos durante veinte años, y tiene un gran número de instrumentos de diagnóstico que se usan para mejorar el conocimiento científico de la dinámica ionosférica.

Actúa con el recientemente descubierto electro chorro, el cual se forma en los polos norte y sur del planeta, y se aprecia su efecto atmosférico con el fenómeno conocido como aurora boreal.

Teóricamente, HAARP podría modificar el clima del planeta, desviar los jetstream o corrientes a chorro de la alta atmósfera hacia donde se tenga interés, trabaja con ondas de alta y baja frecuencia, y es considerado por algunos expertos como un peligro para la existencia de la humanidad, debido al uso potencial como arma de “guerra climatológica”.

Se trata -dicen los que lo estudian- de un nuevo tipo de arma, capaz de intensificar tormentas, prolongar sequías, incluso crear terremotos sobre territorio de un supuesto enemigo, sin que nadie advierta el peligro.

Los HAARP potencialmente tendrían también la capacidad, de desintegrar objetos, generar combustiones espontáneas e inducidas, e incluso cambiar patrones cerebrales, inducir conductas y producir enfermedades biológicas. Investigaciones sobre el proyecto HAARP han surgido desde universidades estadounidenses y centros europeos

Con sus cientos de millones de vatios de potencia es considerado como un verdadero “calefactor” de la alta atmósfera, que puede actuar provocando una tremenda ionización que puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que gracias a su efecto “espejo” podría dirigir sus efectos hacia cualquier zona del planeta.

En su resolución del 28 de enero de 1999 sobre medio ambiente, seguridad y política exterior (A4-0005/1999), el Parlamento Europeo señalaba que el programa HAARP manipulaba el medio ambiente con fines militares y solicitaba que HAARP,  fuese objeto de una evaluación por parte de STOA (organismo encargado de mensurar opciones científicas y tecnológicas) en lo que se refería a sus repercusiones sobre el medio ambiente local y mundial y sobre la salud pública en general.

En esa misma resolución, el Parlamento Europeo, pedía que se celebrara un convenio internacional para la prohibición mundial de cualquier tipo de desarrollo y despliegue de armas que pudiesen permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos.

Las guerras ocultas

¿Fue manipulado científicamente el terremoto de Haití?

A simple vista suena como una “teoría conspirativa”, pero ateniéndonos a las investigaciones y verificaciones que existen sobre experimentos militares (sobre todo de EEUU y algunas potencias centrales) con armas, químicas y biológicas orientadas al exterminio masivos de seres humanos, la versión no parece tan descabellada.

Que el Pentágono investigue y desarrolle un sistema que puede generar violentos e inesperados cambios en el clima, incluido un terremoto como el de Haití o un tsunami como el de Asia, más que un asunto conspirativo podría ser parte de una realidad estudiada y expresada en diversos informes de especialistas “silenciados” por la prensa oficial.

Hay un cúmulo de trabajos investigativos (esparcidos en la red y silenciados por la prensa del sistema) que demuestran, por ejemplo, que los virus patógenos y las pandemias son inicialmente estudiados para su utilización en posibles operaciones de exterminio en masa, con la finalidad de controlar y manipular socialmente determinadas poblaciones.

Bajo el argumento de “prevenir ataques enemigos” con armas químicas o biológicas, el Pentágono ha diseñado -desde el siglo pasado hasta aquí- diferentes programas de investigación y experimentación con virus inyectados primero en organismos animales, y luego lanzados contra organismos humanos.

El investigador y profesor canadiense Michel Chossudovsky, en su artículo titulado “Guerra climática: Atención a los experimentos militares de EEUU”, publicado en el sitio web The Ecologist, señala que “El Haarp es un arma de destrucción masiva, capaz de desestabilizar los sistemas agrícolas y ecológicos en todo el globo”.

Afirma que EEUU ha desarrollado experimentos similares desde 1940, y que durante la guerra de Vietnam se hicieron prácticas de bombardeo de nubes, con el fin de prolongar la estación del monzón (temporada de lluvias) y bloquear las rutas de suministro de sus enemigos a lo largo del corredor Ho Chi Minh.

De acuerdo con el investigador, “La tecnología, que está siendo perfeccionada bajo el Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (Haarp), “Apunta a lo impensable: la manipulación encubierta de modelos climáticos, comunicaciones y sistemas de energía eléctrica como un arma de la guerra global, capacitando a EEUU para desestabilizar y dominar regiones enteras”.

Según  Chossudovsky, “La manipulación climática es el arma preventiva por excelencia. Puede ser dirigida contra países enemigos o ‘naciones amigas’ sin su conocimiento, utilizada para desestabilizar economías, ecosistemas y agricultura. También puede provocar el caos en los mercados financieros y de materias primas. La alteración en la agricultura causa una mayor dependencia de la ayuda alimentaria y de productos de granos importados de EEUU y de otros países occidentales”.

Las teoría de Chossudovsky sobre la guerra climática, tiene un correlativo en las armas químicas o biológicas de exterminio masivo utilizadas en diferentes programas de investigación y experimentación, entre las cuales sobresalen los virus inyectados primero en organismos animales, y luego lanzados contra organismos humanos.

Con la aparición cíclica de pandemias detonadas por la inseminación de virus patógenos en poblaciones civiles, se genera una campaña simultánea de “terror mediático” (con pánico e incertidumbre social) ejecutada por las grandes cadenas informativas internacionales, la que activa a su vez  una demanda comercial masiva de recursos y medicamentos para enfrentar la emergencia sanitaria, que moviliza  paralelamente un multimillonario negocio capitalista a escala global.

Cabe recordar que a la feroz manipulación mediática global con el “terror pandémico” de la reciente fiebre porcina ( o Gripe A), se agregan cada vez más, preguntas e hipótesis sobre el origen y posible utilización económica o política del virus patógeno, que van desde la lógica y el sentido común hasta teorías conspirativas de la más variada especie y procedencia.

En este caso, se ha hablado, incluso, de distintas operaciones de “aprovechamiento” político y militar del virus, cuyos objetivos van desde una “cortina de humo” para distraer la atención de la actual crisis global, hasta una estrategia  para crear un “11-S biológico” que justificara nuevas invasiones y “guerras antiterroristas”, un plan capitalista “malthusiano” para reducir la población pobre “sobrante“, o una maniobra comercial de los grandes laboratorios para generar demanda masiva de medicamentos y vacunas preventivas.

Una crisis pandémica, una crisis económica, una catástrofe natural o una guerra movilizan multimillonarios recursos financieros para enfrentarla.

Y como vivimos dentro de un sistema capitalista centralizado por potencias hegemónicas (EEUU y las naciones centrales de Europa),  los programas de exterminio en masa con epidemias salen originalmente de los laboratorios militares del Pentágono y de los sectores de biodefensa europeos, principalmente Gran Bretaña.

En ese escenario, la guerra climática, la guerra biológica o la guerra química , son parte indivisible de la guerra militar para conquistar países y poblaciones. Todas a su vez, se sintetizan en la guerra psicológica para manipular la mente humana con fines del control político y social sin el uso de las armas (Guerra de Cuarta Generación).

La guerra biológica por medio de agentes genéticos orientados al exterminio masivo de poblaciones es un soporte activo de la guerra militar y de la guerra psicológica. Cuando está al servicio de la guerra psicológica, la guerra biológica se convierte en bioterrorismo, y cuando sirve a la guerra militar se convierte en operación de exterminio con uso de agentes biológicos.

Como primer objetivo central, las “guerras silenciosas” de exterminio poblacional por medio de agentes biológicos o químicos se originan dentro de los planes y estrategias del Pentágono para preservar la seguridad de EEUU, la potencia regente y dominante del sistema capitalista a escala global.

Como segundo objetivo central, todo lo que se destruye hay que “reconstruir”, y todo lo que enferma hay que “curar”, es la máxima que sigue siempre el sistema capitalista para arrancar rentabilidad tanto de las crisis económicas, como de las catástrofes, las epidemias y las guerras.

“Si no hay guerra hay que inventarla para hacer negocios”, es la máxima histórica de Rothschild, líder emblemático del sionismo financiero internacional.

En este escenario ¿Puede sorprender la posibilidad de que el terremoto de Haíti haya salido de los laboratorios militares de Pentágono?


(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.
Ver sus trabajos en Google y en IAR Noticias

fuente: http://www.iarnoticias.com

El diario PUBLICO se hace eco de las teorias del HAARP en Haiti, por fin!

19 enero 2010 3 comentarios
La siguiente noticia recoge el articulo integro del diario PUBLICO. Aunque la noticia esta redactada en un tono evidentemente sesgado es de agradecer que alguien vaya asomando la patita por debajo de la puerta.
DANIEL DEL PINO – Londres – 19/01/2010 13:00

“Un reporte preparado por la Flota Rusa del Norte estaría indicando que el sismo que ha devastado Haití fue el “claro resultado” de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus “armas de terremotos”. Siete días después del desastre, la teoría de la conspiración ya está organizada en Internet. Según ella, EEUU ha utilizado Haití como campo de pruebas de un potente arma capaz, entre otras cosas, de provocar terremotos.

La semana pasada quedó patente una vez más el potencial de las redes sociales para informar en Internet. Tras el terremoto en Haití, Twitter, Flickr, Facebook y YouTube se convirteron en la primera pieza de apoyo de los medios de todo el mundo, hasta que desplazaron a sus enviados especiales a la zona de la catástrofe.

Pero la selección de esa información se hace a veces a la misma velocidad que la producen estas nuevas vías de comunicación. Entonces se pueden cometer errores como el del informativo de Televisión Española, que emitió un vídeo falso de Haití. Ni han sido los primeros ni los últimos. El mes pasado, por ejemplo, el informativo de la cadena francesa TF1, emitió una supuesta imagen de las revueltas contra Mahmud Ahmadineyad en Irán, que en realidad se correspondía con una manifestación en Honduras contra el golpe de Estado de Micheletti.

Es complicado discernir entre la información veraz y la que no lo es en Internet. Sobre todo si esta nueva vía conspirativa tiene tantos apoyos. Tecleando en Google ‘Haiti conspiracy’ aparecen más de tres millones de entradas. Todas hablan de HAARP, un proyecto del Ejército estadounidense que empezó a desarrollarse a mediados de los años noventa y cuyo objetivo es poder controlar las condiciones atmosféricas.

Entre las supuestas aplicaciones prácticas que los creyentes de esta teoría le otorgan al High-frequency Active Auroral Research Program, están las de provocar tormentas, sequías y terremotos. El proyecto HAARP tiene su sede en Gakona, Alaska, y está definido en su página web como un programa de investigación de la ionosfera de la Tierra, con particular énfasis en su uso para mejorar las comunicaciones y la vigilancia con propósitos civiles y de defensa.

 Cientos de haitianos esperan para recibir víveres de primera necesidad. AFP

El concepto de Future Warfare

El HAARP creó mucha controversia en su momento. En mayo de 1998 el Groupe de Recherche et D’Information de la Paix et la Securité (GRIP por sus siglas en francés), publicó un estudio del ingeniero Luc Mampaey en el que se asegura que la aplicación militar de este programa puede tener unas consecuencias catastróficas.

Mampay sospecha de EEUU, no porque instalara esta base de estudio de la ionosfera, “nada distinto a las ya existentes”, afirma, sino porque su control está exclusivamente limitado al Ejército. El investigador recuerda que “la modificación de la biosfera está prohibida por la Convención ENMOD de 1977“, sin embargo también explica que el concepto de “guerra medioambiental” está muy presente en todos los manuales militares.

Entre las supuestas aplicaciones de HAARP estaría el llegar a redirigir asteroides contra hipotéticos enemigos

Es aquí cuando Mampaey habla de la Revolution in Military Affairs. Un programa que, según él, EEUU desarrolla desde hace décadas para dotar a su Ejército de la posibilidad de modificar las condiciones medioambientales, algo que denomina como Future Warfare. Esto es, las guerras del futuro, que estarían basadas en “el manejo óptimo de la información, del medioambiente, de los medios de comunicación y de nuevas armas de energía dirigida”.

Sobre ese ansia norteamericano por modificar las condiciones atmosféricas cita también un estudio presentado a las Fuerzas Aéreas en 1996. Titulado ‘Weather as a Force Multiplier: Owning the Weather in 2025’, el documento, que aunque lo parezca no es el último guión de Steven Spielberg, presenta un supuesto enfrentamiento en 2025 de la Armada norteamericana contra un “cartel de la droga en Sudamérica”. Los narcotraficantes sudamericanos, que gracias “a su posición económica y política” han comprado aviones a Rusia y China, están acostumbrados a volar entre las tormentas eléctricas “tan comunes en la zona ecuatorial”. Pero los cazas estadounidenses no tendrían nada que temer si están diseñados para aguantar y controlar esas tormentas.

Basándose en las investigaciones de Arthur Westing, autor de estudios como Environmental Change and Security Project (ECSP) of Woodrow Wilson Center , Mampaey habla de los diferentes ámbitos en los que se podría desarrollar esta Future Warfare. La lista va desde lo más sencillo, que podría ser un “ataque a los ecosistemas” del supuesto enemigo con la “aplicación de agentes químicos” que destruyan la vida; pasando por el suelo y las reservas de agua, “provocando seísmoso erupciones volcánicas”; hasta llegar a un hipotético “ataque con asteroides”, modificando la trayectoria de los pedruscos que caigan a la atmósfera.

 La teoría de la conspiración

Independientemente de que el estudio de Mampaey pueda ser fiable o no, la información ha inundado la Red con una mezcolanza entre las teorías físicas y el supuesto objetivo real de EEUU: practicar en Haití lo que quiere hacer en Irán.

Según la información aparecida en muchas páginas webs y blogs, Barack Obama ha empleado el país caribeño como laboratorio de pruebas de una versión moderna de las diez plagas de Egipto.

Terremotos, inundaciones y sequías estarían entre ese tormento que EEUU tiene pensado para derrocar a Ahmadineyad. Todo ello ha sido aderezado con el despliegue del Ejército norteamericano en Haití.

EEUU, según el bulo que recorre Internet, estaría preparado para aplicar una versión moderna de las 10 plagas de Egipto contra Irán

No es la única teoría que ha aparecido sobre el terremoto. Las explicaciones a la catástrofe natural han ido de lo divino a lo humano. El republicano Pat Robertson afirmó la semana pasada que “Haití hizo un pacto con el diablo” y el presentador de radio Rush Limbaugh dijo que el despliegue humanitario de EEUU era una estrategia de Obama para “recuperar la confianza de la comunidad negra“.

Es triste, pero ha habido muchas invenciones de este tipo en la historia de Internet. Y las que hablan sobre los recientes terremotos en cualquier parte del mundo apuntan directamente al HAARP. Le Monde, en una reseña del libro ‘La Route de Gakona’, de Jean-Paul Jody, habla de algunas de ellas.

Y en un artículo en noviembre del año pasado, el diario The Guardian recogía los cinco mitos militares más importantes, y que fueron reales en su origen, pero que tienen toda una legión de teorías en la Red: el escudo antimisiles impermeable de Reagan; las prácticas de la CIA para controlar la mente humana; otro proyecto para leer la mente y desarrollar técnicas para la guerra psicológica; la susodicha guerra del tiempo en la que se encuentra el programa HAARP; y la colaboración de las Fuerzas Armadas de EEUU con los alienígenas.

Teorías todas ellas que superan la realidad. Creer en ellas o no, depende de cada uno.

fuente :http://www.publico.es/

Informe señala que “Terremoto experimental” de Estados Unidos devastó Haití

17/01/10
Aporrea

Un reporte preparado por la Flota Rusa del Norte estaría indicando que el sismo que ha devastado a Haití fue el “claro resultado” de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus “armas de terremotos”.

La Flota del Norte ha estado monitoreando los movimientos y las actividades navales Estadounidenses en el Caribe desde 2008 cuando los Estadounidenses anunciaron su intención de restablecer la Cuarta Flota que había sido disuelta en 1950, a lo que Rusia respondió un año después con una flota Rusa encabezada por el crucero nuclear “Pedro el Grande”, comenzando sus primeros ejercicios en esta región desde finales de la Guerra Fría.

Desde finales de la década de 1970, los Estados Unidos han “avanzado enormemente” el estado de sus armas de terremotos y, según estos informes, ahora emplea dispositivos que usan una tecnología de Pulso, Plasma y Sónico Electromagnético Tesla junto con “bombas de ondas de choque”.

El informe compara además la experimentación de la Marina Estadounidense de dos de estas armas de terremotos la semana pasada, cuando la prueba en el Pacífico causó un terremoto de magnitud 6.5 azotando el área alrededor de la ciudad de Eureka, en California sin causar muertes, pero con su prueba en el Caribe que causó ya, la muerte de al menos 140.000 inocentes.

Según lo indica el reporte, es “más que probable” que la Marina Estadounidense haya tenido “conocimiento total” del catastrófico daño que esta prueba de terremoto podría tener potencialmente sobre Haití y que había pre-posicionado a su Comandante Delegado del Comando del Sur, el General P.K. Keen, en la isla para supervisar las labores de ayuda si fuesen necesarias.

En cuanto al resultado final de las pruebas de estas armas por parte de los Estados Unidos, advierte el reporte, está el plan de los Estados Unidos de la destrucción de Irán a través de una serie de terremotos diseñados para derrocar a su actual régimen Islámico.

Según el informe mencionado, el sistema experimentado por los Estados Unidos (proyecto HAARP) permitiría además crear anomalías climatológicas para provocar inundaciones, sequías y huracanes.

De acuerdo a otro informe coincidente, se tienen datos para establecer que el terremoto en Sichuan, China, el 12 de mayo de 2008 con una magnitud de 7.8 Richter, fue creado también por la radiofrecuencia del HAARP.

Al existir una correlación entre la actividad sísmica y la Ionosfera, mediante el control de la Radiofrecuencia inducida por Hipocampos, en el marco de HAARP, se concluye que:

1. Los terremotos en los que la profundidad es linealmente idéntica en la misma falla, se producen por proyección lineal de frecuencias inducidas.

2. La configuración de satélites permite generar proyecciones concentradas de frecuencias en puntos determinados (Hipocampos).

3- Se han elaborado un diagrama de sucesión lineal respecto de los terremotos denunciados en que casualmente se produjeron todos a la misma profundidad

Venezuela el 8 de Enero 2010. Profundidad 10 kms.
Honduras el 11 de Enero 2010. Profundidad 10 kms.
Haití el 12 de Enero 2010. Profundidad 10 kms.

El resto de las réplicas tuvieron profundidades de alrededor de 10 kms.

Luego del terremoto, el Pentágono dijo que el buque hospital USNS Comfort, que se encontraba anclado en Baltimore, comenzó a llamar a su tripulación para partir hacia Haití, aunque podrían transcurrir varios días hasta la llegada del buque. El almirante de la Armada Mike Mullen, jefe de Estado Mayor Conjunto, dijo que el Ejército de Estados Unidos trabajaba preparando la respuesta de emergencia a este desastre.

Fraser, del Comando Sur (SOUTHCOM), dijo que barcos cúter de la Guardia Costera de Estados Unidos y buques de la Armada en la región se enviaron también para ofrecer ayuda aunque tienen suministros de alivio y de helicópteros limitados. El super portaviones USS Carl Vinson será enviado de la base naval de Norfolk, Virginia, con una dotación completa de aviones y helicópteros llegó a Haití a primeras horas de la tarde del 14 de enero, añadió Fraser. Otros grupos adicionales de helicópteros se unirían al Vinson, declaró.

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), ya operaba en Haití antes del sismo.

El presidente Obama fue informado del terremoto a las 5:52 de la tarde del 12 de enero y solicitó a su personal que se asegure de que los empleados de la embajada estén a salvo y que comiencen los preparativos para proporcionar la ayuda humanitaria que sea necesaria.

De acuerdo al reporte ruso, el Departamento de Estado, USAID y el Comando Sur de los Estados Unidos comenzaron su trabajo de “invasión humanitaria” al enviar al menos 10.000 soldados y contratistas, para controlar, ahora en lugar de la ONU, el territorio haitiano luego del devastador “terremoto experimental”.

fuente: http://www.aporrea.org/tiburon/n148944.html